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“No necesitamos que los empresarios duerman tranquilos”: Superintendente Robledo

superintendente Robledo

Tras seis años de gestión, el Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, se siente satisfecho por las políticas generadas para proteger al consumidor, la libre competencia y la propiedad industrial. La invitación que hace a los empresarios es que todos los días lleven sus negocios a una mayor eficiencia y reducción de costos.

“No necesitamos que duerman tranquilos porque es esa preocupación la que los hace mejores, por el contrario, es bueno que se desvelen para generar más diseños y procesos productivos más eficientes, pero lo que no puede pasar es que haya prácticas que violen la Ley para perjudicar a sus competidores o proveedores”, sostiene.

En materia de innovación dice que se ha democratizado el acceso de los empresarios al sistema de propiedad industrial al pasar de registrar 10 mil marcas en 2010 a 45 mil hoy. En patentes de 1.200 solicitudes a 2.500, en ambos casos con menos trámites, más canales de atención y respuestas más rápidas.

¿De qué manera la SIC ha venido protegiendo y fomentando la innovación?

¿De qué manera la SIC ha venido protegiendo y fomentando la innovación?

Nuestra relación con la innovación tiene que ver con la propiedad industrial y la libre competencia. La propiedad intelectual es un género que tiene tres especies: los derechos de autor, la propiedad industrial y las obtenciones vegetales, así que ejercemos la función de ser la autoridad encargada de la propiedad industrial: marcas, patentes, lemas comerciales, modelos de utilidad, denominaciones de origen, etcétera, que tienen que ver con los aspectos creativos.

De otro lado, la SIC también juega un papel muy importante como protector de la libre competencia, en la medida en que esas innovaciones de todo tipo constituyen un elemento competitivo en los mercados, los dinamizan, cambian la forma en que los agentes interactúan y hoy hay mercados que gracias a esos desarrollos tecnológicos funcionan muy diferente a como lo hacían hace algunos años.

Ante el inminente cierre de gobierno ¿cuáles han sido los principales logros en estos temas?

En materia de libre competencia el país lo ha visto en estos últimos ocho años, hemos venido consolidando por primera vez, una política de protección de la libre competencia, por primera vez en la historia de Colombia se han producido las investigaciones que se han producido, las sanciones y las multas, por primera vez no pasa un día en que los medios no hablen de libre competencia y hemos vuelto ese tema que era completamente desconocido, uno de la agenda diaria del gobierno y del sector empresarial.

Por el lado de la propiedad industrial antes sí había una política pública pero hemos generado avances significativos, medibles y cuantificables, tenemos más registros y una respuesta institucional más rápida. Por ejemplo: democratizamos el acceso de los colombianos al sistema de propiedad industrial, hoy los micro, medianos y grandes empresarios tienen una respuesta rápida, en 2010 se tramitaban 10 mil marcas, hoy llegamos a 45 mil al año. Un alto porcentaje de ellas son de origen colombiano, provenientes de las mipymes y muchas pueden presentarse de manera directa sin necesidad de abogado. También hay muchas que vienen de provincia y han podido hacer los trámites de manera virtual y con algún tipo de descuento en la tasa fiscal pues tenemos diferenciales para las mipymes, artesanos, emprendedores del Sena, agricultores de zonas de conflicto que han dejado los cultivos ilícitos y eso ha implicado multiplicar el número de registros. Antes en promedio el proceso tardaba nueve meses y hoy ya vamos en seis.

En patentes pasamos de 1.200 solicitudes al año a 2.500. También hemos logrado una respuesta más rápida, pasamos de 65 meses a 24 meses, éramos uno de los países más demorados a nivel internacional y ya vamos de terceras en el otorgamiento de patentes en el mundo. El problema es que seguimos teniendo un número por millón de habitantes inferior al de algunos países similares al nuestro, entonces todavía hay un trabajo pendiente para acercar más a los colombianos al sistema.

¿Es cierto que las pymes no están aprovechando el sistema de propiedad industrial para no inventar lo que ya está inventado?

Hay de todo, hay gente que cree que tiene un invento y resulta que no lo era y hay gente que tiene inventos por patentar pero no logra traducirlo al sistema. Es decir que se genera un corto circuito porque el proyecto no es industrialmente viable pues termina siendo tan costoso de producir que el mercado no lo paga y el éxtasis del mercado de patentes es que tenga aplicación y que sea rentable. Eso es lo que hemos querido minimizar con los programas de asesoramiento y apoyo que ofrecemos.

¿Cuáles son los sectores más dinámicos en el otorgamiento de marcas y patentes?

En marcas tenemos en todos los sectores, se destaca el de alimentos y restaurantes. En patentes veo algo muy importante y es lo hecho por el sector salud y eso muestra que la gente en la calle tiene acceso a mejores medicamentos y dispositivos médicos. También sobresale el sector minero energético, Ecopetrol es un gran propietario de patentes y lo hecho en las universidades.

Precisamente, ¿se está generando ese clic entre lo que investiga la academia y lo que necesita la industria

Aunque no somos un canalizador de inversiones ni puente entre inventor y empresario pues no es nuestra función, hemos tratado de hacer acercamientos entre estos dos actores. Hay una falencia y es que la patente no tiene mayor sentido sino hasta cuando se logra vender y licenciar y para eso se necesita convencer a los empresarios para que usen lo que alguien inventó. Hemos hecho rondas para que se conozcan los inventos y se han dado algunos negocios pero hay que trabajar más.

¿Cuáles considera son los principales retos del ecosistema de la innovación?

La innovación está atada a los recursos y por eso es normal que los países más desarrollados son los que más inventos tienen. Suecia, Suiza, Japón, Estados Unidos, Alemania, en esos países del primer mundo donde hay muchos recursos es donde las empresas entregan millones de dólares a las universidades para hacer investigación y eso genera unos resultados absolutamente distintos de cuando usted hace investigación sin recursos o con pocos recursos. Por eso hay que seguir alimentando con más recursos los sistemas de patentabilidad e invención desde Colciencias y las universidades. 

¿Cuál es el mensaje a desea compartir con las pymes para que continúen innovando?

Quiero decirles que la innovación no es igual a patentabilidad, es una forma de innovación pero no la única, que la innovación puede ser algo sencillo hasta algo muy complejo como cambiar el modelo de negocio. Innovación es lo que hace un tendero en su negocio cuando le ponen al lado una gran superficie, es tener la capacidad de revolcar el negocio y volverlo a reinventar todos los días, eso es lo que hacen los empresarios, buscar nichos de mercado diferenciadores. La invitación es a que todos los días lleven sus negocios hasta procesos que les permitan más eficiencia y reducción de costos. Muchas veces no lo hacen porque piensan que es un tema exclusivo de las grandes transformaciones que cuesta millones de pesos pero resulta que no es así. 

¿Qué ha pasado con la ética en los negocios y las empresas que han sido víctimas de la cartelización?

Hay unos carteles muy conocidos por la opinión pública como los de los pañales, papel higiénico, cuadernos, azúcar, cemento, seguridad privada. Creo que las grandes víctimas de la cartelización empresarial son los ciudadanos de a pie, pero eso depende del mercado. Si se produce en un punto de la cadena en donde el que sigue es el consumidor, ese es el más afectado pero si se da en los primeros eslabones de la cadena, los perjudicados son los empresarios, por ejemplo si está en los hilos, el afectado será el confeccionista.

Muchas de las investigaciones inician por los mismos empresarios quienes advierten que algo raro está pasando y lo que hemos hecho para combatir la cartelización hace que los mercados funcionen bien para los grandes y pequeños empresarios. El tejido empresarial colombiano tiene un altísimo porcentaje de pymes y la libre competencia de anti-carteles y anti-posición de dominio es la que hace que esos mercados funcionen bien.

Y es que el mercado es como una piscina y lo que hacemos desde la SIC es que esté climatizada, ni muy fría, ni muy caliente, vigilando que nadie haga cosas que no debe. Eso es portarse bien, entender que uno tiene derecho a participar en el mercado pero que también tiene unas reglas, una de esas es no minar la libre competencia y eso es lo que hemos hecho para que no se generen esas prácticas ilegales. No necesitamos que los empresarios duerman tranquilos porque es esa preocupación la que los hace mejores, por el contrario que se desvelen para generar más diseños y procesos productivos más eficientes, pero lo que no puede pasar es que algunas prácticas violen la Ley para perjudicar a sus competidores o proveedores. 

¿Los multados han pagado las sanciones?

Desde que soy Superintendente, hace casi seis años, las multas ascienden a $1.8 billones. Todas están recaudadas, yo espero que los empresarios no le cojan miedo sino respeto a la Superintendencia, que le tengan respeto al sistema económico, a la economía de mercado y que le tengan respeto a la gente y a los ciudadanos.

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